Últimamente todo el mundo se casa: los colegas, los parientes, los colegas de los amigos... Y, por algún motivo n en especial, todos te invitan. Lo curioso es verlos llegar a casa o a la oficina con un sobre o pergamino enrollado (de esos que están tan de moda ahora) y con una sonrisa de oreja a oreja...
- - Valiente plan! - exclamas mientras tus sospechas de perderle el cariño a más de 150 euros se hacen cada vez más evidentes...
- - Esto... que nos casamos, y venimos a traeros la invitación. - dicen ambos.
Si señor... ese papelito que dice que te invitan a la ceremonia, D.M. por supuesto, es una multa que el destino te impone. Ah! Para aquel que no lo sepa, las siglas D.M. significan Dios Mediante, que se casan en la Iglesia vaya, y no Después del Mediodía como he oido a algunos becerros por ahí :D
El tema es que andaba yo quejándome de que en este mes de octubre había ido (aún me falta la última) a 4 bodas y me encontré con Alex, un tocayo, cliente y amigo mio, el cual me cuenta que con ésa en la que estábamos, llevaba 12 (sí, sí, DOCE) bodas desde Julio. Inmediatamente empecé a hacer cuentas, y... POR SAN PEDRO BENDITOOO, QUE RUINA!!!
Así que desde aquí, desde este pequeño rinconcito, quiero avisar a todo aquel que esté próximo a casarse. Avisarle para que tenga un poquito de vista y no ponga la boda a continuación de otro colega, para que los que vamos "invitados" podamos recuperarnos económicamente de un palo de ese calibre...
A mí aún me falta, pero estad seguros de que avisaré con tiempo para que vayais rellenando la "arcansia" y nos tiemble tanto la cartera ;)
Un saludo, y buenas noches!!!

