Bueeeenooooooo! Que puedo contar de un fin de semana sencillamente GENIAL??
Dispuestos a pasar un merecido fin de semana de descanso, Carmen Rocío y yo pusimos rumbo a Marbella. Antes de coger carretera, nos pillamos un par de pizzas para ir entretenidos por el camino. Las pizzas no llegaron a salir de sevilla, y mi copiloto, harta hasta la bandera de comer, se me quedó dormida en cuanto le dejó de dar la luz de las farolas en el careto.
En Marbella hemos tenido de todo un poco, y por tener tener, hemos tenido hasta al capitán Pescanova con nosotros. Si, jeje...
Si señor, Antonio, nuestro asesor, nos "enreó" de mala manera para que hicieramos una excursión en barco. Una vez en el barco, éste apareció con una gorra blanca y una camisa blanca (a saber de dónde las había sacado...) como el mismísimo chanquete, aunque le faltaban las barbas para clavarlo :)
En ese mini-crucero, la propia Guardia Civil por poco nos vuelca el "junco" en el que íbamos: a su corto entender, navegávamos a menos de 200 metros de la costa. Moskis, el guardia civil debía tener un ojo biónico de esos que te miden la distancia en plan Cyborg.
Total, que al pasar a nuestro lado haciendo el típico movimiento con la mano de "te viá poné una murta que te vaa peé", las olas que su lancha generó casi provoca que un pasajero, (Antonio), cayese al agua. Bueno, al final solo quedó en un susto y unos pantalones empapados de refresco, que tambien se cayeron al suelo. Ignoro si al final multaron al patrón de la embarcación.
En fin, que este asesor nuestro es genial, siempre inventando travesuras... Espero tener pronto las fotos que, aunque no fueron muchas ni fueron muy buenas, si que ilustran un poco lo bien que lo llegamos a pasar.
P.D.: Gracias, una vez más, a Rosana y Manuel, por acogernos tan espléndidamente bien en su casa.

