El Domingo de Ramos decidí que nunca más volvería a fumar. Hasta ahora, voy cumpliendo mi palabra.
Muchos me dicen que no seré capaz de dejarlo, y que tarde o temprano volveré a caer en el maldito vicio. Piensan eso porque me oyen decir cosas como: "que bien huele!, claro! ya no fumo!!!".
Los fumadores de mi entorno creen que no dejaré el tabajo porque no dejo de pensar en él. Realmente NO me estoy acordando del tabaco, sino que doy gracias a cada momento por sentirme tan bien como me siento ahora.
Mi olfato ha mejorado bastante, y mis papilas gustativas empiezan a odiar el mismo café que tomaba por la mañana cuando era fumador. Mi condición física no ha mejorado notablemente, aunque ahora me asfixio menos. Ya me iré recuperando poco a poco. Tampoco hace tanto tiempo que lo dejé. En fin, que me alegro un montón de haber soltado ya el hierbajo ese!!!
Me parece mentira la "no dependencia". Me parece increible poder disfrutar de una agradable cena sin desear que termine pronto para poder fumar. Me encanta ir al cine y ver la pelicula sin mirar el reloj a ver cuanto le queda. Me agrada volver a disfrutar de la vida, de MI vida sin tabaco.
Me siento tan bien ahora... que me da mucha pena haber fumado tantos años. Me da rabia que por quererme parecer a mis mayores haya chamuscado tanto mis pulmones con ese asqueroso humo...
Una ultima cosa despues de tanto desvaríe, el TABACO se puede dejar. Yo no soy mejor que nadie, ni tengo una voluntad férrea. Mis anteriores intentos de dejarlo habían terminado en una media depresión...
¿Por qué ahora debería terminar bien? Pues muy sencillo. Antes nunca había estado convencido, siempre había sentido miedo a dejarlo, siempre me creí privado de algo... ilusiones. El tabaco es una droga, y yo había sido un drogadicto.
Cómo dice Allen Carr en su libro, "es absurdamente fácil dejar de fumar una vez que entiendes cómo funciona la trampa".
Aconsejo a todos los fumadores (PRIMATE, so peaso de animal... DEJA EL TABACO TIO) que lo lean. Ojalá a todos les sirva como a mí me está sirviendo.

